Los aceros de alta resistencia ofrecen una oportunidad fantástica para ahorrar peso reduciendo el grosor con una calidad más robusta. Una modernización puede brindar ahorros del 40%, que en ciertas estructuras pueden representar reducciones enormes en el peso.

Lo ideal es que el material de mayor resistencia se use a partir del diseño inicial, debido que de esta forma pueden incrementarse al máximo las ventajas del acero de alta resistencia. El cambio de la calidad del acero en un diseño ya establecido frecuentemente no aprovecha del todo las ventajas posibles.